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domingo, 29 de diciembre de 2013

¿Por qué me haces esto?

"Pero no puedo pensar en momentos mejores
que en los que he pasado a tu lado.
Por el simple hecho 
de que contigo puedo ser yo misma."

¿Por qué me torturas así?
¿Por qué me alejaste?
Dime, ¿realmente nunca te ayudé en nada?
¿Fui tan poca ayuda para ti?

"Tal vez no siempre te defienda como te gustaría,
puede que no siempre actúe del modo más adecuado.
Pero tú has estado ahí
cuando nadie más estaba."

¿Ha sido todo culpa mía?
...

"¿Sabes de qué me he dado cuenta?
De que cada vez que siento que te pierdo,
se abre un vacío en mi pecho
que no me deja dormir bien por las noches." 

¿Me alejé yo?
¿Cuál fue el error?
¿Por qué nos has parado?
... 

lunes, 2 de diciembre de 2013

Per sempre tu sarai in fondo all'anima,
così che neanche il tempo ci può separare.

Oh, dolce melodia, sprigioni vita e,
mi fai cantare forte un messagio d'amore.


viernes, 22 de noviembre de 2013

7 meses y dos días

No sabes cuánto siento no publicar esto a tiempo,
pero más vale tarde que nunca.
Al menos tuve el placer de celebrar nuestro "cumplemeses" contigo.


Contigo, puedo ser la persona que deseo ser.


Desde que te conozco, nunca nadie había visto en mí
lo que tú eres capaz de ver, y me alegro de poder ser 
lo mismo para ti.

La verdad es que no queda mucho más que decir por aquí,
porque prefiero tomarme el tiempo suficiente para decírtelo a la cara.

Sólo hacerte saber que te agradezco, un mes más, que estés a mi lado,
haciéndome feliz cuando me hundo, que estés aquí en lo bueno, lo malo,
lo mejor y lo peor.
Sé que sólo son 7 meses de toda una vida, y créeme, no puedo esperar
para llenar nuestro álbum de fotos, poder enseñárselo a nuestros hijos,
recorrer toda Mallorca junto a ti, vivir nuestra primera Navidad juntos
y las que nos quedan, cumpleaños, cumplemeses, aniversarios... 
Ya tengo ganas incluso de que seamos mayores, pongamos una película
y antes de la mitad te quedes dormido y tus ronquidos me impidan
prestar atención a la pantalla.
Será tan dulce, nosotros contra el mundo...


Sabes de sobra que eres de lo mejor que me ha ocurrido,
y lo bueno es que a tu lado todavía me quedan muchas buenas experiencias que vivir.
Por eso no hay nada más que escribir aquí, ya que lo que pueda decirte y lo que vivamos
lo escribirán nuestros pasos. 


Gracias por estos 7 meses, y, por ponerme a escribir tan tarde, 2 días junto a ti.
Te quiero, te amo y te ay muchisísimo, bichito, te lo recordaré durante las próximas 
90 eternidades.


Y felices siete meses...

jueves, 14 de noviembre de 2013

¿Sabes?
 Quisiera darte siempre un poco más de lo que te pido.
Sabes que soñaré, si no estás, que me despierto contigo.
Sabes que quiero más, no sé vivir solo con cinco sentidos.
Este mar, cada vez guarda más barcos hundidos... 

Tú eres aire, yo papel.
Donde vayas, yo me iré.
Si me quedo a oscuras,
luz de la locura, ven
y alúmbrame.

No quiero estrella errante,
no quiero ver la aurora;
Quiero mirar tus ojos del color de la coca-cola.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Las cosas habían cambiado. Era innegable. Había pasado un año entero ya, incluso un poco más, y ellos ya no eran lo que un día fueron.

El ambiente también se había adaptado a tan drástico cambio. El aire soplaba de una manera diferente, las tonalidades de la luz del día se mezclaban con la gente, pero ahora ya no provocaban más que vívidos recuerdos en los corazones de ambos. Las notas de su canción, que en su día erizaban la piel de ella y llenaban de emoción los ojos de él ahora se tornaba una melodía vacía y llena de sentimientos a la vez. Todo en ese nuevo mundo era contradictorio, como su relación a día de hoy.

¿En qué momento se bifurcó tanto el camino?

"¿Ha sido culpa mía?" Se preguntaba ella cada vez que la brisa del recuerdo estremecía su cuerpo y dejaba su alma flotando frente a sus ojos, cual experiencia extracorpórea, intentando recuperar aquello que vivió ya que sus pies físicos no parecían capaces de dar un solo paso atrás para retomar la relación que un día formó todo su mundo. Aunque fuera por unos meses. Cada vez que algo le recordaba a él sentía lo mismo. Todo estaba fuera de lugar, como si se tratara de un botón desabrochado o un cajón entreabierto en su vida, el cielo tomaba un color diferente y sentía su cuerpo encerrado en un mundo sinsentido, incluso a veces llegaba a pensar que nada de todo aquello era real, porque su esencia flotaba desesperada, pretendiendo encaminarse al pasado que un día pintó ese mismo mundo gris de todos los matices posibles, pero ahí se quedaba ella, atascada, simplemente preguntándose cuál era el sentido de la vida y por qué le era tan imposible recuperar aquello que solía dárselo.

Tal vez ya no era la niña de ojos alegres a la que cada experiencia nueva le daba más ganas de seguir avanzando, de vivir siempre algo nuevo, algo mejor, aunque nada le parecía mejor que aquello. No, tal vez no, estaba muy claro que ya no era una niña. Estaba muy claro que lo que un día fue su primera experiencia, compartida con él, jamás volvería a ser una primera experiencia. Siempre eran diferentes. Lo echaba de menos, pero no quería volver atrás, porque en el presente las cosas le iban muy bien, era feliz, feliz de verdad. En aquellos tiempos era una muchacha hambrienta de ese sentimiento. Ansiosa de amor y felicidad, sin embargo el humo, al llegar a sus pulmones, le llenaba de una falsa sensación de que todo estaba bien, de que mientras todo se mantuviera de ese modo encontraría su meta. Las risas de él hacían eco en su interior, las miradas cómplices, las estupideces, la música de fondo, la lúgubre habitación... Y sin embargo, aquél balcón se veía tan hermoso, tan lleno de luz... A pesar de que, cada vez que miraba al cielo exponía la misma teoría a su amigo; "¿No te parece que realmente estamos encerrados y que existe algo ahí fuera que nos controla? ¿No te parece que por más azul y despejado que se presente el cielo sigues sintiendo que te ahogas como si fuera un techo, una jaula?" Eso es lo que le parecía el mundo en ese entonces, pero le quitaba importancia porque día tras día compartía esa experiencia con él. Porque cada vez que el humo se desvanecía, desapareciendo por completo del balcón, ella sabía que no se iba para siempre, que realmente era algo duradero, porque mañana volvería a llenar su cuerpo de respuestas a sus preguntas, de alegría y risas, de un humo tan verde como el optimismo que le provocaba, y mientras se mantuviera en ese estado nada parecía hacerle daño. Las horas siguientes se llenaban de bailes a la tenue luz de la lamparita, bajo la curiosa mirada de su amigo, así como de muchísima comida y las típicas tonterías que no podía evitar soltar bajo el efecto de la droga de esa amistad.

Pero el humo llegó a su fin. La amistad que llenaba su cara de sonrisas y sus ojos de luz pareció terminar, aparentemente, sin ningún motivo.

¿Fue, tal vez, el amor no correspondido?
¿Fue, tal vez, el darse cuenta de que la marihuana le hacía de cada día más feliz hasta el punto en que la falsa realidad que se creaba hacía que la verdadera se evaporara por completo, y muy en su interior no deseaba olvidar si quiera la tristeza que el mundo real le proporcionaba?
Llegó a tal punto de abuso de la falsa felicidad que su preciada droga le proporcionaba que terminó provocándole nada más que mareos y malestar, una pérdida total de la noción del espacio y del tiempo, así como de la realidad que el mundo exterior le proporcionaba.
Decidió dejarla de lado. Quería vivir. Deseaba con todas sus fuerzas superar sus baches sin ayuda de nada y de nadie, ansiaba conocer la felicidad consciente, y no la que la transportaba al mundo que más le convenía en el momento.

Pero... no se dio cuenta de que al alejar a María de su vida, le alejaba también a él... Parecía que la realidad era tan difícil para ambos que terminaron viviendo en universos paralelos, pero en el mismo mundo. Se veían, eran palpables y audibles, pero no reconocibles. Nada parecía ser lo mismo. Él seguía aferrado a María, no pareciendo capaz de enfrentarse a la realidad y buscar su propia salida en ella. Pero ella estaba a un nivel diferente, nuevas experiencias, del todo reales... Aunque siguiera prefiriendo las que le proporcionaba su mundo de fantasía, el cuál le permitía huir de la susodicha "verdadera realidad", se negaba a rendirse a la debilidad. Se negaba a olvidar lo que un día fue en esta vida, no quería perderse en los caminos de la vida que su mente alterada por estupefacientes le brindaba con esa falsa esperanza y felicidad. Deseaba encontrar el camino que le había sido asignado. Estaba cansada de huir. Y se alegró de haberlo hecho, porque esos mismos caminos ficticios, esa escalera de huida que María abría ante sus mundos había llevado a la perdición a su querido amigo. Él pareció perder cualquier tipo de camino, incluso dentro de su propio mundo. No sabía quién era, estaba sumido en la más profunda tristeza y lo peor de todo es que seguía sin poder dejarla, la necesitaba, al fin y al cabo siempre fue su burbuja, lo que le ayudó a avanzar en tiempos difíciles. Aunque ahora era lo único que le hundía, a su vez era lo único que le mantenía a flote. También aumentaba su desesperación el que su amistad se hubiera distanciado de tal manera. Pero cuando le contaba con lágrimas en el alma a ella lo que estaba sintiendo, ella se ofuscaba. Se sentía culpable por haberle abandonado con María como única salida, pensando que tal vez, y sólo tal vez juntos María no habría terminado siendo la única salida, ni habría acabado destruyéndolo todo a su paso, porque juntos María realmente pasaba a segundo plano. Pero, por otro lado, de no haber cambiado las cosas, tal vez ella habría acabado como él y las cosas entre ellos habrían empeorado.

Y, como siempre había ocurrido, la relación de él con María era contradictoria, al igual que su amistad con ella, al igual que el cielo azul, que parece esconder bajo tanta belleza una terrible jaula que nos obliga a pretender huir de ella de una manera que solo termina separándonos de nosotros mismos. La vida era una tortura. Pero ella encontró la felicidad. Y en cuanto lo hizo, se dio cuenta de que ya estaba siguiendo su camino, y no pensaba abandonarle. Le llevaría con ella, se juntaría con él, llenaría de nuevo sus pulmones de falsa felicidad pero también le obligaría a experimentar la felicidad verdadera. Le daría la oportunidad de darse cuenta de que no es ella quien ha creado su propia burbuja, si no él, y que cuanto más la expanda, más resistente se volverá. Ella no permitiría que nada le dañara, lo sacaría a flote, sin volver al pasado. Sin retroceder ni un solo paso. Solamente ayudándole a él a avanzar.

Porque de eso es de lo que se dio cuenta. Se quedaba estancada al pensar en el año pasado porque sabia que no podía mirar atrás, que no podía perder lo conseguido. Pero su mente siempre la transportaba al mismo lugar, oníricamente, con un olor, una canción, un lugar... Porque no había forjado su camino del todo bien, le había dejado a él atrás pensando que era lo mejor para ambos. Sólo debe atreverse a llegar hasta ella, y no al revés. No es ella quien debe retroceder, aunque él siga sintiendo en su agonía que sólo siendo como eran antes serán felices. Debe avanzar y coger su mano para darse cuenta de que sólo permitiéndose ser en el presente conseguirán ser felices.


domingo, 20 de octubre de 2013

182 días, 4.382 horas, 262.974 minutos y 15.778.463 segundos junto a ti, aproximadamente.

-Toc, toc.
-¿Quién es?
-Soy yo.
-¿Quién es "yo"?
-La persona que ha estado a tu lado
por medio año ya.


No sé ni qué decirte, cariño.
Poco hay en todo este tiempo que no sepas ya de mí.
Ya nos encontramos en la mitad del camino, para llegar al año.

Pero, realmente, ¿qué más da eso?
No me importa contar los años, los meses, las horas, minutos y segundos,
pero ambos sabemos que no lo hacemos más que para guardar nuestros recuerdos
con fechas, porque 6 meses o 3 años, no se comparan a 90 eternidades.
Y por eso me alegra ver que he llegado donde nunca habíamos llegado ninguno de los dos,
(hasta hoy)
medio año junto a ti, se me llenan los ojos de emoción al pensar que, para ser tantos segundos
vividos a tu lado, no son nada comparados a una eternidad de amor verdadero.
¿Y a noventa?
¡Já!

Me hace tan feliz haber recorrido ni un tercio del camino que es mi vida a tu lado
que ni te imaginas hasta dónde me eleva saber que lo nuestro no tiene fin,
solo principio, un principio repartido en meses y años, 
meses y años que no llegan a su fin.

No es necesario recordarte lo importante que eres para mí, y el cambio
que dio mi vida cuando apareciste, ni todo lo que me has ayudado,
porque de ello tenemos constancia ambos, las risas, las lágrimas, 
los abrazos de apoyo, los besos de "hasta luego", las noches durmiendo
sobre tu pecho, la seguridad que me proporcionan tus brazos...
Es tanto lo que he experimentado a tu lado en tan solo seis meses
que ni todos los segundos del mundo me bastarían para describirlo,
así que imagínate dentro de un mes más, y sucesivamente.

Todo lo que puedo usar para describir tantos sentimientos es
que te ay, mucho, muchísimo, muchisísimo, y así añadiendo todos los
"síes" necesarios, lo que lo hace, como ya sabemos, infinito.
Eso es todo lo que siento yo por ti.
Eso es todo lo que te amo yo.
Infinito.
Eterno.
Con principio, sin fin.


Pero lo que sí puedo decirte con seguridad es que sin ti,
no sé muy bien cómo seguiría hacia adelante.
Sabes bien que si no es contigo, no es con nadie.
Sabes bien que como tú no me conoce nadie.
Y necesito que sepas que en los días más difíciles,
cuando no estás conmigo, la tristeza tiende a invadirme.
Hasta hace poco creí que era sin motivo, creí que estaba enferma otra vez,
pero me di cuenta de que cuando esto me ocurre, por lo general
me ocurre en un día con ausencia de risas.
De nuestras risas.
Y son los días en los que, al tenerte lejos, pretendo alejarte más para
no contagiarte con mi pesar, y necesito aislarme del mundo, 
y pensar en mis cosas.
Y entonces me doy cuenta de que esto me ocurre porque no te tengo cerca.
Y que pretender aislarme para ayudarme a mí misma me perjudica,
porque tú eres mi clave, tú eres mi flotador, quien impide que me ahogue,
y quien me recuerda por qué estoy aquí.
A tu lado los problemas de mi día a día así como las preocupaciones se vuelven
pequeñas, casi inexistentes, me ayudas a desconectar pero sin olvidar,
me ayudas a seguir adelante con buen pie y "mirando siempre el lado positivo",
hacerme reír es tu terapia, así como protegerme con tu simple mirada,
y hacerme sentir real con el contacto.
Sin ti no sé qué sería de mí, y por eso te pido disculpas si algún día te aparté,
hoy me doy cuenta de que ese es mi error, 
que apartar uno de los motivos de mi felicidad y supervivencia 
es sinónimo de tirarme por un precipicio,
y también quiero agradecer que junto a ti pueda sentirme yo misma,
y que el dolor que me provoca el mundo se vuelva irrelevante y no consiga
hundirme como cuando estamos lejos, como cuando siento que necesito estar sola.

Pero eso no ocurrirá nunca más, porque necesitar estar sola sería como decir que no te necesito,
y sabes cierto que te necesito para no estar sola.

Gracias, cariño.
Porque junto a ti no existe un solo día
en el que no sea feliz y sonría.

Y te dedico una de las canciones más importantes de mi vida,
una de las canciones cuya melodía me acompañó en mi infancia
y que hoy en día traza la historia de nuestra vida, juntos.

Puedo contar el tiempo que llevo a tu lado desde que empezamos,
pero no podría contar el tiempo que nos queda, porque algo infinito no tiene fin.

TE AMO.

20/04/90∞

lunes, 14 de octubre de 2013

Y volver a ser niña junto a ti

Hay un amigo en mí.

Hay un amigo en mí,
cuando eches a volar
y, tal vez añores tu dulce hogar...
Lo que te digo debes recordar,
porque hay un amigo en mí.
Sí, hay un amigo en mí.

Hay un amigo en mí.

Hay un amigo en mí,
y cuando sufras, aquí me tendrás.
No dejaré de estar contigo, ya verás,
no necesitas a nadie más porque...
Hay un amigo en mí.

Otros habrá, tal vez,
mucho más listos que yo,
eso puede ser,tal vez...
Mas nunca habrá quien pueda ser
un amigo fiel, y tú lo sabes.

El tiempo pasará...
Lo nuestro no morirá,
lo vas a ver.
Es mejor saber que...
Hay un amigo en mí,
sí, ¡hay un amigo en mí!




 No puedes ni imaginarte lo mucho que esta canción me recuerda a nosotros.
No puedes ni imaginarte lo bien que me siento a tu lado, donde puedo ser yo misma,
donde podemos construir un fuerte con mantas después de un maratón de Pixar y jugar
 al UNO, o atacarnos con cosquillas hasta quedarnos sin respiración por la risa.

Me encanta ver lo lejos que vuela nuestra imaginación.
Y sé que puedo contar contigo siempre, al igual que tú conmigo,
porque para ti siempre hay y siempre habrá un amigo en mí,
y sé que puedo esperar lo mismo de ti.
No sufras, no vendrán otros más listos que tú, y si vienen,
ten claro que nadie se compara a ti, 
y soy una amiga fiel, siempre, pase lo que pase me tendrás,
porque somos nosotros contra el mundo.
Porque el tiempo pasará y lo nuestro no morirá.
Porque lo sabemos.

Porque desde que te conozco, mientras sea contigo,
siento que cualquier lugar es un hogar.